Este trabajo lo hice el semestre pasado para mi último taller en la UNAB, opté por el TGD (comúnmente llamado taller digital). Ese semestre fue muy especial, porque por fin ya estaba en mi último año y veía mi pronto egreso para por fin trabajar y exigir el respeto de un profesional, y tuve un replanteamiento; había que relacionar la era digital con los sentimientos, con las sensaciones, con lo que evoca. No más figuras planas!!

Uno de los encargos de el semestre dedicado a la misteriosa Isla de Chiloé, era un mapa de la isla en 3D. Así que tal como una niña tome mis cajitas de plasticina y comencé a ¨voluminizar¨un mapa para entenderlo mejor, resultó un hermoso trabajo que une la materia y la digitalización, evocando un mundo de fantasía chilota.

Para terminar ese entretenido semestre fuimos a conocer la isla bastante cerca, pasando por cada lugar donde habitaban los mitos que habíamos escogido representar... en fin, ese es otro proyecto. Pero lo mejor de todo fue crear el lazo con el taller entre alumnos y profesores para funcionar todos en conjunto y encontrar el amigo en el compañero de trabajo, que inevitablemente creo que se da fuera de clases.